domingo, 8 de julio de 2012

Orgullos, rebeldías y luchas por la igualdad en las diferencias


 La madrugada del 28 de junio de 1969 la comunidad LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual) enfrentó a la policía de Nueva York en el pub Stonewall Inn en la defensa de sus derechos y de su dignidad. A 43 años de aquella revuelta seguimos gritando al mundo que estamos orgullosos de ser quienes somos y que seguiremos luchando como aquella vez hasta que todas y todos seamos libres.

Tanto la aprobación de la ley de Matrimonio Igualitario en 2010 como la reciente Ley de Identidad de Género son victorias fundamentales del movimiento LGBTTTI y no regalos del generoso gobierno nacional. Han significado un importante avance en ampliación de derechos y han sido una firme manifestación pública de que el Estado no debe ni puede hacer distinciones según nuestra orientación sexual, lo que también significó abrir múltiples y necesarios debates que habían sido dejados de lado durante muchos años y que nos ayudan a construir una sociedad más justa e igualitaria.

Pero no todo es fiesta y alegría. Es necesario acabar con la homo, lesbo y transfobia cotidianas presentes en todos los ámbitos de la vida, a lo largo y ancho del país, como la que asesinó a Natalia Gaitán hace más de dos años en Córdoba. La misma lesbofobia que luego juzgó a su asesino y consideró que no había relación entre el crimen y la sexualidad de la víctima.
Continuamos la lucha por la justicia, por más derechos y más igualdad entre todos los géneros posibles, contra el sistema heteropatriarcal que nos impone una forma de vida y que nos jode a todos.
 La madrugada del 28 de junio de 1969 la comunidad LGBTTTI (Lésbico, Gay, Bisexual, Transexual, Transgénero, Travesti e Intersexual) enfrentó a la policía de Nueva York en el pub Stonewall Inn en la defensa de sus derechos y de su dignidad. A 43 años de aquella revuelta seguimos gritando al mundo que estamos orgullosos de ser quienes somos y que seguiremos luchando como aquella vez hasta que todas y todos seamos libres.

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